Las abejas y los humanos

Las abejas, un insecto lleno de misterio. Como las hormigas, las abejas forman colonias organizadas y complejas en las cuales cada individuo tiene su papel bien determinado. Los machos llamados zánganos se encargan de fecundar a la reina. Además de volver con el néctar el polen, el agua y el propóleo, las obreras realizan también muchas tareas a dentro de la colmena mientras que la reina produce huevos para hacer crecer la colonia. Caminando en los panales, podríamos compararlas a los movimientos humanos de las grandes ciudades. Misteriosas por el hecho de su organización estructurada y también por las propiedades únicas de su producción.

Desde la prehistoria, el humano ha siempre querido cosechar el líquido precioso. El siglo 19 fue realmente la edad de oro por la apicultura. Un gran número de obras fueron escritas, tanto sobre las abejas que el dominio de las colmenas, a donde modelos son definidos. Algunas son de paja, otras de madera.

Actualmente, las abejas son amenazadas de desaparición. Los monocultivos, la reducción de su territorio, así como el uso intensivo de los agroquímicos y otras pesticidas han contribuido a la caída significativa de las colonias de abejas en el mundo. Entre 2014 y 2015, los apicultores americanos perdieron 42% de sus colonias. Aún peor en China, en la provincia de Sichuan, a donde la gente está condenada a polinizar las flores con pinceles. El uso excesivo de pesticidas ha reducido las colonias en polvo. Las abejas siguen desapareciendo, sin embargo, están indispensable por la humanidad. Sin abejas, las producciones de frutas, de verduras etc… serian en una caída libre. No falta precisar que reemplazar el rendimiento de trabajo de las abejas por una polinización con pinceles es una grande utopía.

Es en los Yungas, en Chulumani, que tenemos una cita con el ingeniero Marco A. Camacho.

Julien le encontró hace 4 años, cuando realizó una tesis en cuanto al sector apícola en Bolivia. Esta vez, encontramos a Marco para producir un reportaje : las abejas y los humanos.

Los Yungas, es un ecosistema único en el mundo. Situado entre la cordilleras de los Andes y la Amazonia, los Yungas ofrecen un clima subtropical pluvioso y soleado favoreciendo una vegetación y cosechas abundantes. Encontramos numerosas especies de mangos, de plátanos, de aguacates, de cítricos (naranjas, limas, mandarinas, limones) … El paraíso en la tierra.

Las plantas nectaríferas, poliníferas y las plantas ofreciendo resinas están en abundancia. Todas representan un potencial apícola de grande amplitud. Desafortunadamente, los Yungas no escapan a los monocultivos. Aquí, son los campos de coca que desbrozan poco a poco el bosque yungueño.

Estos últimos años, la coca ha recibido numerosos subsidios de la parte del gobierno. Representando una fuente económica importante por los agricultores, estos han empezado a deforestar y a plantar. La hoja de coca, usada como planta medicinal por los incas es actualmente, en su gran mayoría, empapada de varias pesticidas, insecticidas y otros agroquímicos. Es cierto que la coca es una planta sagrada desde siglos, pero una pequeña cantidad es usada por el consumo local. Una buena parte de las cosechas es destinada a la producción del polvo blanco, la cocaína. Todo este negocio compromete el futuro de la apicultura en la región de los Yungas.

Sin embargo, el precio de la miel es tan o mismo más ventajoso que el precio de la coca. El problema, es que el agricultor es poco especializado en apicultura. Como consecuencia, la producción de la miel no es óptima y las pérdidas son a veces importantes. El segundo “problema” es que la miel es aun poca consumida en Bolivia, impidiendo la venta rápida de las cosechas.

Es con Marco que visitamos a varios apicultores, todos cultivadores de coca (Sin embargo, estos lo hacen de manera responsable: sin pesticidas y sin cortar hectáreas de bosque). Marco, ingeniero apícola, está aquí para aconsejar y ayudar al buen mantenimiento de las diferentes colmenas presentes a dentro del municipio. Trabaja con más de cien apicultores, todos felices de poder trabajar con la naturaleza y no en contra de esta.

Durante tres días, asistimos al trabajo apícola.

Con objetivo de entender mejor este artículo, aquí están algunas informaciones importantes:

  • El néctar de las flores (los nectarios florales y extraflorales) es cosechado por las obreras El néctar es chupado por la abeja. Después de varios estadios de regurgitación, el néctar se convierte en miel. La miel sirve de alimento a la colonia y es indispensable para su sobrevivencia.
  • El polen proviene del estambre de las flores. La abeja va a dar numerosas vueltas en su misma para almacenar el polen en sus patas. Una vez en la colmena, el polen va a ser convertido en un líquido llamado jalea real. Alimento indispensable por la reina y las larvas

  • El propóleo proviene de las resinas de los árboles. Las resinas son transportadas por las abejas y convertidas por excreción de saliva para formar el propóleo. Este sirve a la colmena para desinfectar, sujetar las partes e impedir la entrada del frío.

Primero, revisamos las nuevas colonias. Se trata de colmenas jóvenes, a donde la reina fue incorporada hace poco tiempo. Para saber si esta colmena está en buen estado, es necesario mirar el número de abejas que trasportan polen en sus patas. Si hay una grande entrada de polen, sirviendo a alimentar  a la reina y las larvas, es que la colmena está en un crecimiento positivo. Un segundo factor positivo, es el número de huevos de abejas obreras ( abejas que traen la miel, polen, resinas (propóleo) etc a dentro de la colmena) presentes en la colmena. Luego, la cantidad de comida presente. Si está demasiado baja, la colonia vera caer su número de individuo. Por esta razón, es a veces necesario alimentar las abejas con jarabe, azúcar o miel ( esta ayuda va a proveer reservas alimentarias a las abejas. En ningún caso esta miel es cosechada. Desafortunadamente, en numerosos supermercados, se encuentran mieles baratas alteradas. De hecho, para producir más rápido, unos productores dan azúcar a las abejas al cambio de dejarlas chupar el néctar)

Primero, revisamos las nuevas colonias. Se trata de colmenas jóvenes, a donde la reina fue incorporada hace poco tiempo. Para saber si esta colmena está en buen estado, es necesario mirar el número de abejas que trasportan polen en sus patas. Si hay una grande entrada de polen, sirviendo a alimentar  a la reina y las larvas, es que la colmena está en un crecimiento positivo. Un segundo factor positivo, es el número de huevos de abejas obreras ( abejas que traen la miel, polen, resinas (propóleo) etc a dentro de la colmena) presentes en la colmena. Luego, la cantidad de comida presente. Si está demasiado baja, la colonia vera caer su número de individuo. Por esta razón, es a veces necesario alimentar las abejas con jarabe, azúcar o miel ( esta ayuda va a proveer reservas alimentarias a las abejas. En ningún caso esta miel es cosechada. Desafortunadamente, en numerosos supermercados, se encuentran mieles baratas alteradas. De hecho, para producir más rápido, unos productores dan azúcar a las abejas al cambio de dejarlas chupar el néctar)

Además de ser una excelente polinizadora, la abeja produce diversos productos con propiedades medicinales. La miel, el propóleo, el polen, la jalea real son productos muy nutritivos. Marco nos afirma : ” Numerosos estudios ya fueron hecho en cuanto a los productos de las abejas. Está demostrado que los niños consumiendo de manera regular los productos apícolas tienen una mejor concentración. Resulta que tienen mejores resultados a la escuela. Además, la esperanza de vida de los apicultores es más elevada “. De hecho, los diferentes productos contienen una cantidad impresionante de vitaminas. Tienen también un papel de antibióticos naturales y tendrían mismo virtudes anticancerígenas.

En Bolivia, se trabaja principalmente con dos especies de abejas. La más conocida  : la melífera. Es la abeja la más común que se encuentra igualmente en Europa y por el mundo entero. La segunda, es la melipona también llamada abeja nativa o salvaje. Estas abejas, a veces del tamaño de un mosquito no tienen ninguno aguijón. Resulta mucho más fácil manipular estas abejas como no pueden picar. En Bolivia, habría aproximadamente dos cientos especies y hay muchas desconocidas. Es posible encontrarlas por todos lados : en los troncos de árboles, fachadas de las casas etc… el interés de criar este tipo de abeja queda en la calidad de su miel. Una miel cuatro veces más energética y vitaminada que la miel producida por las melíferas. Además, cada subespecie produce una miel con sabores y propiedades diferentes. Según los estudios, algunas mieles tienen propiedades anticancerígenas. Marco nos confía : ” hace unos años, mi vista había disminuido y sabía que la miel de las meliponas ” señoritas” tiene un poder curativo por la vista. Entonces, cada noche, me echaba unas gotas de miel en los ojos antes de dormir. El resultado es que actualmente, veo perfectamente ”

Mieles con propiedades a veces desconocidas que no paran de fascinarnos.

Para terminar este reportaje, charlamos de apicultura en los alrededores de los estanques de cría de peces “El encanto” a donde Don Nelson, el propietario, nos agarra unos sabrosos Pacus que disfrutamos con plátanos cocidos y yucas. Los apicultores nos confían ” nos duele cuando vemos al horizonte el bosque quemar, tenemos miedo por nuestras abejas. Hay que concientizar a la población global de los Yungas a replantar y de parar la deforestación porque sin abejas no somos nada. Nos gustaría que nuestros hijos puedan aprovechar también de estas tierras tan ricas ”